Paso de Misterio

HCS_PasoMisterio02Desde el mismo momento de la refundación de la Hermandad se comenzó a trabajar en el proyecto de tener una Imagen Titular propia. Inmediatamente se descartó encargar la talla de un Crucificado, pues amen de sumar otro más aun colectivo que ya disponía de varios de ellos, no asumiría el espíritu fundacional de la Hermandad, es decir, representar la escena en que Jesucristo es crucificado.

Durante varios años se reunieron fondos y se visitaron escultores y recabaron proyectos y presupuestos. Finalmente se contactó con D. Rafael Grafiá, prestigioso escultor valenciano, con obras de imaginería religiosa por toda España. También se unió al proyecto D. José Vicente Grafiá, hijo del anterior y profesor de escultura en la Facultad de Bellas Artes de Valencia.

Se diseñó un grupo escultórico que debía de tallarse todo al mismo tiempo, pues todas las imágenes iban a realizar una función primordial para su comprensión como escena. Esto dificultaba la tarea, especialmente porque debía efectuarse el pago del monto total en un plazo muy corto de tiempo. La inestimable colaboración de Dª Pilar Roig Picazo y D. Alfonso Grau Alonso, que les valió recibir el nombramiento  como padrinos de la imagen, permitió la financiación del grupo escultórico, aunque no sin dificultades.

En enero de 2000 se firmó con la Universidad Politécnica de Valencia un convenio de colaboración para la realización de la obra escultórica, de la gubia de los Sres. Grafiá, con la supervisión de D. José Luis Roig, mientras que la parte de la policromía correría  a cargo de un equipo dirigidos por Dña. Enriqueta González. Por su parte la Hermandad se comprometió a abonar una cantidad anual de 6.000 € hasta la satisfacción completa del presupuesto convenido.

En febrero de 2003, la Hermandad pudo contar con la obra finalizada. El grupo se compone de cinco imágenes a tamaño natural en madera, siendo la central la de Jesucristo en el momento en que lo acaban de crucificar, mientras que cuatro hombres tratan de izar la cruz para clavarla en los alto del Calvario. Dado en el momento en que se centra la escena, la imagen de Cristo esta ladeada, mejor sería decir vencida hacia la parte derecha, lo que le presta una verosimilitud a la escena. Para las cuatro figuras que los crucifican, se optó por representar en cada una de ellas a uno de los pueblos que de daban cita en la época en ese rincón del Mediterráneo, y así, uno representa a un romano, lampiño por tanto, con el torso desnudo vistiendo únicamente un faldellín; otra de las figuras encarna a un egipcio, de tez más oscura que viste una túnica azul provista de adornos con motivos egipcios; otra es un hebreo, barbado por tanto, luciendo el tradicional pañuelo rayado ceñido por un cordón de tela; por último, la imagen de un griego, también con barba portando túnica y manto sobre ella. En conjunto ofrece una escena de gran dinamismo, provista de una enorme carga emotiva, en la que cada una de las imágenes realiza una función esencial, pero interconectadas entre sí.

El Sábado de Pasión de 2003, día de la Procesión propia de la Hermandad, tuvo lugar la Solemne Bendición del nuevo Trono-Anda, por parte del Reverendísimo Sr. D. Esteban Escudero, Obispo Auxiliar de Valencia. Desde ese día, la Hermandad de la Crucifixión procesiona con una Imagen Titular propia.