Estandarte

Una vez que la Hermandad disponía de su Trono-Anda, comenzó a  trabajar en otro proyecto de envergadura. Dado que el Estandarte del que se disponía era el de los años sesenta y se encontraba bastante deteriorado, se estudió la posibilidad de restaurarlo o adquirir uno nuevo. Dado que se disponía de imágenes de 1929 en las que algunas vestas y personajes bíblicos de la Hermandad posaban frente a la Casa Abadía de la Parroquia de Nuestra Señora del Rosario junto al Estandarte fundacional, se decidió recrearlo en la medida de los posible y conservar el Estandarte de la primera refundación para utilizarlo en actos de especial relevancia.

El Estandarte conjuga la pintura, la orfebrería, los bordados y la pasamanería. El centro  de toda la obra lo constituye un ovalo con una pintura representando el rostro de Cristo en su Crucifixión, salida de la brocha de D. Vicente Peris, uno de los mejores pintores de España en la actualidad, lo que lo dota de un valor artístico importantísimo. Es de destacar la calidad de los bordados y la pasamaneria, realizados por las hermanas Puig  de Festa al Mar.

En la Semana Santa de 2004, fue bendecido y procesiono junto con la Hermandad.